Capitan Pillo escribió: ↑Jue Jul 24, 2025 4:15 pm
La fe no es racional. Siempre la he visto como una condición, o crees o no crees, y por eso cualquier intento de explicarla o de evocarla cae en saco roto. Se mueve por un fuero interno y personal y no corresponde a la realidad tangible. Uno igual puede aprenderse las bases teológicas de pe a pa, puede estar más o menos de acuerdo con las escrituras y la liturgia, pero al final se reduce a si le mueve la patata una idea de un ser superior que ordena las cosas y opera en un plano existencial más allá del físico o no.
No creo que todo el mundo que cree lo haga por placer o comodidad, porque también depende de cómo uno viva esa fe. Supongo que todos encuentran un confort, pero algunos lo encuentran a través de ideas de sacrificio o renuncia.
Esa excusa está a día de hoy ya tan sobada y machacada que da una nueva dimensión al término: Hacer trampas al solitario.
Era válido en un mundo de oscurantismo e ignorancia, donde no sabías que había más allá de los 3 pueblos que conocías. A día de hoy ya la excusa se gastó, no se puede (ya no creer) sino mantener un debate en algo que a ciencia cierta sabes que carece de todo fundamento místico y sobrenatural, debido a que ya está explicado, analizado, manipulado y reescrito por mil manos, con el fin de convencer o legitimizar.
En mi post digo que la fe no es racional. Tú ponle todos los peros a las razones que alguien te esgrima para creer en Dios: que esa persona es hipócrita, que no hay pruebas de nada, que está equivocada al pensar que hay un ente superior, que se basa en escrituras que han sido reformuladas mil veces o en conceptos que ya no tienen sentido social ni cultural. Aún así, el debate llega hasta un punto que es que no tienes acceso racional al impulso de creer. Va por ahí mi apreciación; debatir se puede -y debe- debatir cuando hay razonamientos falsables, pero abstracciones no y es absurdo tratar de "acceder" al fuero interno de alguien. Lo puedo decir por intentar convencer de que la fe está equivocada, pero lo digo sobre todo por el dogmatismo religioso inspirado desde la propia fe.
No se puede bailar de lo objetivo a lo subjetivo a tenor de lo que a mí me interesa y sirva en beneficio de mis intereses y pretender tener la razón con ello.
Está bien pero aquí no estamos agarrando a Mago del foro y discutiendo el concepto amplio de fe a través de él, también el de las muchas formas más o menos autojustificadas o pretendidamente racionalizadas de creer.
No es negociable el creer que un demiurgo más allá de la concepción humana, el espacio y el tiempo, genera el universo y a la vez considerar que tu palabra tiene más validez que ello. No son conceptos reconciliables, y te toca seguir a rajatabla lo establecido por el demiurgo, contradictorio o no. O sencillamente el primero en no creer en ese ente cósmico eres tú.
Si le pones chocolate a un helado de vainilla, queda un helado de chocolate y vainilla, y si añades elementos a la ecuación, te queda una ecuación distinta que cuando comenzaste. Vamos que estoy de acuerdísimo pero no es esto lo que te he dicho.
Si consideras que la entidad existe, pero que la organización que pretende adueñarse de él en base a textos nacidos y pensados por la mano humana, contradictorios y manipulados, no tiene potestad sobre ello y sus designios. Entonces eres el primero en asumir que la organización es falsa y sus palabras un invento humano.
Por tanto ninguna atadura de fe, mística y sobrenatural te ata a la organización, por lo que técnicamente no puedes considerarte cristiano. Porque tú mismo admites saber que se sostiene en pilares de la mente humana.
Hombre, toma ya, pero es que el cristianismo es amplio y desordenado por eso mismo, y no es tan fácil de definir porque es una amalgama creada hace 2000 años a partir de un relato fundacional. Anda que no hay gente que cree en Dios, en el milagro de Jesucristo y en los conceptos básicos de la religión cristiana sin adscribirse a la liturgia organizada de ninguna Iglesia, menos ahora que no existe una presión autoritaria para ello. Las jerarquías eclesiásticas siempre han funcionado más como una herramienta de poder político que trata de definir las relaciones sociales e imparte reglas convenientes y arbitrarias (como por ejemplo usar el latín como lengua vehicular en los actos religiosos) que como algo que realmente canalice las creencias íntimas de la gente. No creo estar diciendo nada nuevo con eso.