Así empieza House of Five Leaves (Saraiya Goyou), un manga que terminé (tras una larga espera a que me llegasen los últimos cinco tomos) hace unos días, escrito e ilustrado por Natsume Ono.

Éste ha sido mi primer contacto con un trabajo de esta autora, y el resultado ha sido más que satisfactorio.
HoFL nos presenta a Akitsu Masanosuke (Masa, para abreviar), un ronin bastante peculiar, pues es extremadamente cortado, padece de una especie de "miedo" a hablar o combatir ante multitudes y no intimida. Vamos, exactamente lo contrario a lo que cualquier persona pensaría al oír las palabras ronin o samurai, que se suelen ilustrar en nuestras mentes como tipos duros, con un enorme sentido de honor y orgullo, ansiosos por luchar y con una personalidad fuerte (Miyamoto Musashi, de Vagabond o Toyohisa Shimazu, de Drifters, por poner un par de ejemplos que me vienen a la cabeza).
Masa, tras ser despedido de un trabajo como yojimbo, conoce a Yaichi, un hombre muy misterioso que le ofrece trabajar protegiéndole durante una negociación con unos hombres. Y es así como nuestro protagonista acaba metido en una banda de secuestradores llamada "Las Cinco Hojas" para conseguir dinero y así solventar una deuda que tiene su familia.
Esta obra, a priori, tenía todos los requisitos para gustarme mucho: samuráis, misterio y un dibujo fuera de lo habitual. Y a posteriori, tiene todo lo que hace falta para convertirse en uno de mis mangas favoritos: la ambientación, unos personajes carismáticos y fáciles de coger el gusto, un desarrollo tanto de historia como de personajes impecable y un final más que adecuado y correcto.
En el aspecto de personajes, son todos magníficos, cada uno de ellos tiene un trasfondo, unos motivos y unos objetivos para hacer lo que hacen, todo eso sumado a una cotidianidad muy agradable. Hasta a los secundarios les he cogido cariño.
Destaco a personajes como Ginta (cuya aparición marca un antes y un después en la obra), Yagi (pieza clave), Masa o Yaichi (el que más profundidad tiene y sobre el que gira todo el misterio).
La historia es terriblemente buena, te absorbe por completo y te mantiene enganchado a la lectura con una facilidad aplastante. Llegar al final de un tomo es mortal, necesitas ponerte con el siguiente en ese mismo instante (por suerte me aconsejaron comprar los 5 últimos del tirón, y menos mal que hice caso).
La forma en que al principio de la historia Masa es muy vulnerable y mira a Yaichi con un poco de envidia por tener cualidades que él no tiene y le necesite para poder evolucionar como persona y que al final sea justamente todo lo contrario, que sea Yaichi el que necesita apoyarse en Masa, el cual ha dado un paso adelante y echado atrás sus miedos y al que también valora por tener cualidades de las que él mismo carece es probablemente de las cosas que más me han gustado de la serie. Ese cambio de roles. Desde luego, las apariencias engañan.
La evolución de los personajes es abrumadora. Las dudas de Ume con respecto a Yaichi y su compromiso con Las Cinco Hojas, que eran inexistentes al inicio, o Matsukichi, que aparece como un tipo frío e inexpresivo, y que al cabo del tiempo se descubre que su motivación todo este tiempo era la más tierna de todas: el amor; son un par de ejemplos.
Pero para mí, sin una sola duda, es Masa el personaje que se lleva la palma. A lo largo de toda la obra se puede ver que su personalidad no encaja con la de un criminal: hace muchas preguntas y se entromete en todo, y es él precisamente el que con su forma de ser, hace que todos los demás personajes empiecen a reflexionar y cambiar a su misma vez. En el último tomo se sale, su actuación es sencillamente para quitarse el sombrero.
El "arco" del pasado de Yaichi es de lo mejor que he podido leer en mucho tiempo.
Quiero hacer una mención especial al dibujo. Si bien es muy raro, he de decir que me encanta, está fuera de lo habitual, y eso me gusta. Además, tiene un punto de expresividad curioso, cosa que me gusta aún más.
Si no me equivoco, actualmente están en publicación la precuela de la serie, Futagashira (aunque no hay scans D:), y Kozure Doshin, un spin-off sobre la infancia de Tachibana, en la misma revista en la que se serializó ésta, la Monthly Ikki. Revista que, por cierto, se me antoja tremendamente interesante. Lo poco que he leído publicado ahí me ha gustado mucho (HoFL y Golondrina) y espero leer pronto series como Dorohedoro o Bokurano, también publicadas en ella.
En definitiva, House of Five Leaves es, para mí, una obra de 10.








































