Jon Snow escribió: ↑Sab Jun 27, 2026 4:24 pmEl One Piece es Sabo escribió: ↑Sab Jun 27, 2026 1:14 am
Oda está duplicando papeles en su obra, aun cuando los actores ya los tenía elegidos.
Pero esto viene pasando desde hace décadas; la única diferencia es que ahora tenemos 1200 capítulos de Oda reciclándose a sí mismo y añadiendo conceptos nuevos, en lugar de 600. Por eso One Piece debería haberse acabado hace lustros, para evitar el descenso en la inevitable entropía expansiva a la que conduce el estilo de Oda.
Pero ese punto de no retorno hace ya muchísimo tiempo que lo superamos.
One Piece tuvo una ventana de tiempo en la que, de haber hecho las cosas de otra manera, podría haber sido una obra maestra. Pero ese tiempo ya pasó, de la misma forma que también pasó, en mi opinión, el tiempo de rasgarse las vestiduras por según que cosas.
Ni muchísimo menos lo que venimos viendo con Nika Piece ocurría desde hacía décadas. Precisamente, un pilar central en las críticas a la deriva actual de la obra es que existía una hoja de ruta muy bien definida, con personajes establecidos hacía mínimo dos décadas, que ha quedado secuestrada por otros de muchísima más reciente creación.
Dime cuántas razas muy especiales, casi extintas por sus peculiaridades peligrosas para el Gobierno, se fueron introduciendo del modo en el que Oda ha introducido a los tres ojos, los lunarianos y los bucaneros, y súmale también si quieres los ojos especiales de Gunko y al linaje de los Davy. Frente a un Oda que, de la noche a la mañana, se inventó una nueva especie de ángeles lunares, pero éstos casi inmortales, con fuego y molones; o se inventó una raza de grandullones con sangre de gigante que algo especial tendrán, digo yo, porque el Gobierno los quiere aniquilar; el Oda clásico llegó a Saboady y, con gran inteligencia y previsión, te coló una lista de razas a la venta donde ya figuraban los brazos largos, los piernas largas, los minks y demás. Esta manera de presentar los elementos de su obra es la propia del Oda en plena forma, por eso, insisto, a Shanks, Barbanegra, Barbablanca, Dragon, Mihawk, Sakazuki, los cinco ancianos..., a todos esos, los teníamos ya introducidos y ubicados hacía dos décadas, mientras que Imu es cosa de hace un par de arcos, los Caballeros de Dios ni eso, y lo mismo con Rocks, con el Siglo Vacío antes del Siglo Vacío y todo el carrusel de razas muy y mucho especiales que se ha ido inventando sobre la marcha.
Porque llegamos a Zou y nos encaja que existan personas medio animal porque Oda ya nos las mostró y bautizó en Sabaody, pero en cambio hemos visto un mural antiguo en la mismísima luna que mostraba a las tres razas de ángeles ya conocidas, pero ni rastro de la única cuyo nombre significa, básicamente,
de la luna.
Hasta ahora, insisto, estos caprichos de Oda eran muchísimo más escasos; pienso en Fujitora ocupando, en cierto modo o al menos en teoría (pues ni siquiera lo ha desarrollado aún), el papel de Smoker como perseguidor de Luffy. O la propia existencia de los Nobles Mundiales, si quieres. Pero no me digas que momentos como «¿Pensabas que Joy Boy era el enemiguísimo de Imu? Pues verás Davy D. Jones» o «Cojo un linaje especialísimo y perseguido hasta la casi extinción por el Gobierno, lo tiro por el retrete, y ya son ochocientos veinte linajes especiales los que me he inventado para mis personajes» eran tónica habitual en el Oda clásico, porque no cuela.
El punto de no retorno fue cuando Oda, quien te planteaba historias y personajes con veinte años de antelación, presentó a Nika treinta capítulos antes de redefinir para siempre a Luffy, su fruta y su lugar en el mundo. Y, desde entonces, absolutamente todo gira alrededor de Nika, siendo Imu, Rocks, los bucaneros, el primer mundo, etc. subproductos de ello. Es ahí cuando todo se va verdaderamente al garete, y tu querida Gunko, y su «tribu de los tres ojos» de marca Hacendado, son ambos síntomas de eso mismo.