Otra cosa es que, como Oda se la pasó evangelizando y convirtiendo en aliados de Luffy a todos los personajes, al tiempo que, eliminó los grises, ahora se ve en una situación incómoda:
ya no quedan enemigos. Es por esta razón, que en Elbahp ha usadó dos recursos muy convenientes, rotos, y a mi juico muy cutres: los MMA y el
domi reverse (las flechas y enredaderas también, pero no las tomare en cuenta por no tener el mismo alcance).
Por un lado tenemos a Killingham, quien tiene una
zoan mitológica capaz de materializar los sueños. Esto, por si solo, no parece muy útil. Entonces Oda debe romper la habilidad. Así, tenemos que Killingham crea unas pesadillas capaces de rivalizar con un gigante promedio (la nación guerrera más fuerte del mundo) y que miden, 30 veces más, que un gigante y un gigante ancestral. Un despropósito absoluto.
Luego esta el
domi reverse de Imu. Puede, otra vez, tomar al ejercito más fuerte del mundo, y dominarlos de la forma más pasmosa posible. Encima, los hace más grandes, fuertes e inmortales. De momento, no se conocen limites o condicionantes a esta habilidad y la forma de burlarla/superarla, roza el ridículo.
Todo esto ocurrió, porque Oda se quedó sin enemigos y los héroes los superan enormemente en número y fuerza. De ahí que los pocos enemigos, tengan habilidades tan absurdamente rotas y convenientes. Es, en el fondo, la consecuencia de un desequilibrio estructural y sistemático.
Para mí, una manera de haber contado la historia sin depender de este tipo de recursos, hubiese sido algo más o menos así:
Elbaph es una nación guerrera y orgullosa, llena de clanes, tribus y guerrillas internas. Harald, hubiese sido el primero con el sueño de una Elbaph unificada, cosa que casi consigue hasta que le matan y todo se reinicia. Así, el Gobierno Mundial, simplemente tiene que formar alianzas secretas entre tribus y fomentar las guerrillas internas (un poco lo que pasaba en Arabasta). Así, solo bastaría con crear cinco o seis cabecillas de Elbaph (lideres territoriales) y que de esos, tres o cuatro se vean enredados por el gobierno, estallando así, una gran guerra por la soberanía de la nación, bajo el pretexto de que el GM les dará más poder o les prometerá el mundo a estos reyes corruptos. Bajo este clima de tensiones internas cronificadas tras la muerte de Harald, es donde entraría Loki (con ayuda de los
mugiwaras y algunos gigantes), quien expondría la corrupción del gobierno y conseguiría el sueño de unificación de los cinco/seis reinos. Este escenario, permitiría que los enemigos sean los propios gigantes, sin depender de los MMA y el
domi reverse.
Pero esta historia alternativa, tiene dos problemas de base:
1. Requiere contar otra historia enteramente muy distinta a la que Oda esta contando.
2. Requiere cambiar el tono de la serie. De uno universal e infantil (todos los gigantes son amigos y Elbaph es amor) a uno lleno de grises (hay gigantes codiciosos y malvados).
Pero bueno, imaginar no cuesta nada. La trama actual no es que sea mala, pero sí que muestra las grietas de lo que pasa cuando Oda se enfoca tanto en que no existan villanos y luego se vea en necesidad de recurrir a recursos rotos, desequilibrados y de baja calidad.
- Spoiler: Mostrar

Este Loki sin la lengua de perro y los ojos de fuego, mola mucho más.