<<El camino de la sangre y la lágrima… ¿Qué clase de técnicas serán? Y lo más importante es que no sé cómo desarrollarlas>>.
Transformé la esfera en una especie de barquita de manera que veíamos el paisaje. Las aguas se veían agitadas, como si estuvieran inquietas por algo. Ur me miró y ni siquiera pió. Definitivamente aquello no presagiaba nada bueno. Rozaba mis dedos con el agua y parecía que el mar se calmaba aliviado.
-La mar está… ¿nerviosa? ¿Qué demonios…
Poco tiempo después divisamos una isla en la lejanía. Me incorporé y no pude aguantar a decir:
-Ahí está, Ur. Lo que estaba buscando –aunque había estado esperando ese momento, no me impacienté. Ur y yo nos brindamos una sonrisa.
Parecía que por fin había encontrado algo por lo que arriesgarme, viajar, luchar por mí misma. La parte de mí que decía antaño: “mi único destino es el de esconderme o morir, el destino no me guarda una sola gota de compasión”, había desaparecido.
Cuando por fin estaba a punto de llegar vi desperdicios en el agua como barriles, telas viejas y desgarradas etc.
-No estamos solos en esta isla. Pero eso no es lo que me preocupa… Se respira tensión en el ambiente. ¿No te parece extraño este silencio? Ni siquiera los animales se atreven a hacer ruido.
Ur se puso alerta y analizaba todo con precaución. Echaba de menos estirar las piernas, así que me adentré en la espesura y empecé a indagar. Mientras avanzaba noté a Ur distinto, cambió su actitud y me pareció hasta mística. Quizás estuviera percibiendo algo que yo no comprendía. Entonces Ur salió disparado hacia donde se encontraba una mujer:
-¡Ur!¡Ur! ¡Vuelve aquí pajarraco descarado!-esa frase ya se estaba convirtiendo en típica de mí- ¡te he dicho mil veces que no hagas eso!- y este seguía encima de su cabeza.
-Jajaja, ¡Tranquila!,no te preocupes,me encantan los pájaros,jeje.¿Se llama Ur? ¡Que nombre más original y curioso! -me dijo.
-¡Ah! Gracias, es que no sé, tiene la costumbre de hacer eso...
-Nada, tranquila. Bueno, me presento, me llamo Sora Leo, y vuestro nombre es...
-Jeje, perdona, sí, me llamo Seastone.
-Bueno, yo iba a buscar a mis Nakamas...así que me despido! Encantada de...
-¿Podríamos ir juntas? –interrumpí- es que....yo también busco algo, y yo no conozco la isla, pero por lo que he visto... llevas un mapa en el bolsillo...
Seguimos el camino y se veían cuerpos por todas partes.
<<Vaya, parece una muchacha simpática, pero al mismo tiempo no se inquieta ante los cadaveres que hay por aquí. Eso querrá decir que o es valiente, o está involucrada en la batalla que se esté organizando en esta isla. O puede que ambas cosas. No puede ser alguien devil...>>.
Cuanto más nos acercabamos a unas ruinas más destrucción y lucha percivíamos. Echamos a correr y una escena desagradable llegó a nuestros ojos. Una mujer moría en brazos de alguien que no esperaba encontrar alli: Silver. Se veía muy afectado y miré a Sora leo. Asombrada pude ver un fulgor en sus ojos y sin pensarlo dos veces, mi nueva compañera se abalanzó sobre la asesina. No sabía a qué prestar mi atención, al desconsuelo de Silver o a la feroz batalla de Leo, la cual acabó sin capa y mostró una frondosa cola de plumas. Eran unas plumas increiblemente bellas y nunca vi nada similar. Al contactar con ellas, la enemiga se quemó. Después me giré para ver cuán afectado se encontraba Silver, pero en apenas unos segundos oí como Sora leo pronunciaba un grito, ya que la contraria le había clavado su lanza en el brazo. Sin apenas tiempo para reaccionar, corrí hacia Leo mientras la mujer llamada Dreya hacia lo mismo con gran peligrosidad. Saqué una de mis bolas y la manipulé convirtiendola en un escudo que nos protegió a Leo y a mí de la estocada enemiga. El impacto fue duro.
-¿Estás bien? –murmuré con seriedad.
-Sí, gracias, ¡te debo una! -me dijo- Ahora,acabemos con ella de una vez...
Nos dimos la mano y la concentración invadió nuestro pensamiento. Sentí su fuerza, y dos potentes energías que se entrecruzaban. En el momento preciso, abrimos los ojos al mismo tiempo y vislumbramos una luz roja y otra azul, que acabaron al instante con la vida del objetivo.
-¡Muchas gracias! -me dijo- ¡Eres realmente poderosa!
-Lo mismo digo- y nos guiñamos un ojo a la vez.
Prestamos atención a nuestro alrededor y vimos que ya nada se podía hacer por la mujer que había sido herida mortalmente. El grito de Silver fue desgarrador y nos hirío a todos los presentes. Desvié la mirada puesto que no quería ver esa escena. Aquello me recordaba irremediablemente a la muerte de mi padre y se me puso un nudo en la garganta. Fue entonces cuando vi como Silver se hacía voluntariamente una herida en la frente. <<Es una locura... pero le comprendo...>>. Se oían exclamaciones de la gente, pero yo no escuchaba, estaba ensimismada, junto a Sora leo. Me percaté de que alguien se burlaba de Silver, <<grave error, menuda imprudencia>>, pensé. Long John se ensañó con el hasta que le detubieron. Utilizarían a ese personaje para llegar hasta un hombre llamado Lusian. Yo no comprendía nada y me sentía completamente perdida. Una frase de Silver retumbó en mi cabeza y me impresionó:
-Por estas lagrimas de sangre, que se convierten ahora en lagrimas de fuego, juro bajo este cielo que no descansaré hasta pagar lo que por mí hoy has hecho.
<<Lágrimas... y sangre... Creo que tengo una vaga idea de cual es mi camino de la sangre y la lágrima...>>.
Miré los ojos entristecidos de Leo, y le dirigí una mirada de comprensión.
TO KONTINUE
Un cuadro que tiene unas pinceladas de Sora Leo, ¡¡gracias!!
Estas historias han sido… como decirlo… sobrecogedoras.
Terreis, Yami (le vas a quitar el puesto a Homero)
Silver… ha sido impactante…
Sora leo…
Malhumo, tus historias siempre me sorprenden





















