
Los manifestantes están drogados y reciben dinero del extranjero. Los que queréis a Gadafi, formad comites populares...y atad a estos jóvenes en casa. Ahora, la guerra civil: todas las personas que promuevan una guerra civil pueden ser castigadas con la pena de muerte. Han llenado Bengasi de casquillos y de tanques quemados para mentir
Los mismos que han destrozado Irak, Afganistán, Somalia...son los que han entrado ahora en Libia (...) No voy a permitir que Libia se convierta en Faluya. Los periodistas siguen las órdenes de Bin Laden y de Al Zahawiri [lugarteniente de Al Qaeda]... Van a convertir Libia en algo peor que Afganistán
No he usado la fuerza hasta al momento, pero no duden que la usaré si es necesario. Todo libio que empuñe armas contra Libia será castigado con la pena de muerte.
Me cuesta mucho admitir que el único en la historia que ha tratado a este tipejo como se merecía fue ese sujeto llamado Ronald Reagan. En fin, está claro que Gadafi es una clase de dictador muy distinto a Mubarak y Ben Alí. A este tío van a tener que matarlo si quieren sacarlo de ahí.Las cadenas de TV internacionales están trabajando para el diablo. Salid a la calle los que me amais a mí, Muamar el Gadafi, gloria de Libia.
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Y así es como Libia se convierte, de nuevo, en el escenario más concurrido de la política internacional. Tanto BP como Statoil han tomado la decisión de evacuar del país a sus trabajadores, así como algunos países como Reino Unido, Australia o Francia están empezando a mover ficha. El consejo de ministros de la Unión Europea ya condena abiertamente a Libia, evocando imágenes como el bloqueo internacional al que se sometió a Libia en el caso de los atentados de Lockerbie.
Por otra parte, tampoco ayuda a evitar una posible guerra civil el hecho de que ciudades como Bengasi, pertenecientes a la antigua Cirenaica al noreste del país, sean tomadas por la población civil, polarizando de alguna manera a la población del país en dos bandos. La represión sólo provocará aún más ira, jamás calma. Ha quedado demostrado que los ciudadanos árabes de las protestas, jóvenes en su mayoría, tienen mucho que ganar y nada que perder. Gadafi y Tripoli, eran hasta hace seis días los elementos simbólicos con mayor inmunidad frente a posibles revueltas. Y se ha acabado demostrando que el poder del pueblo puede más que el miedo.
Sobre el camino que está tomando todo esto...turbio, muy turbio. Escalofriante el siguiente fragmento, tomado de EL PAÍS, en el cuál un vecino de la ciudad de Bengasi, la segunda más poblada del país con 1 millón de habitantes, relata los últimos acontecimientos:
Los familiares de las víctimas mortales del miércoles y del jueves, pensaron que ellos también podían confraternizar con las fuerzas de seguridad. Su excesiva confianza propició la peor matanza que se ha producido en Bengasi, narra un vecino de la ciudad que pide no difundir su identidad. Tras el entierro colectivo, los familiares de los muertos acudieron, el viernes al caer la noche, a la sede central de la policía. "¡Nosotros y las fuerzas del orden somos el mismo pueblo!", gritaban.
Un oficial de las fuerzas de seguridad salió del edificio, recuerda el vecino, y les dijo que sí, que "eran el mismo pueblo". Invitó a entrar a los que estaban en primera fila y cerró las puertas. "Mataron a 23 hombres", asegura. "Los difuntos tienen heridas de bala en la cabeza y en el pecho".












