La peli va de una pareja de gañanes que como no puede tener hijos, adoptan a un bebe marciano que se estrella con su nave espacial en su granja donde cultivan mal rollo. Muchos ya adivinaréis en que está basado esto a estas alturas no? Efectivamente...EN ALF! La simpática sitcom ochentera protagonizada por el alienigena Gordon Samwel.
El caso es que como el dúo son unos putos cenutrios, en cuanto el crió llega a la pubertad y se vuelve malo porque un gordo de su clase le llama cosas que no nos dolerían ni tatuadas en la cara, se pone a hacer cosas malignas y marcianas. Los dos imbéciles se ponen: AY AYAYYAYAY El niño alíen hace cosas raras! No entiendo que pasa! Solo lo recogimos de su nave-vagina espacial.
A mitad de la peli se dan cuenta de que el niño nunca se pone enfermo ni sangra. Y nunca sospecharon que a lo mejor un día hacia cosas de alien, por eso de ser un alien.
El caso es que la peli sufre del mismo síntoma de alzheimer de estos dos imbéciles y por lo general las escenas se olvidan de lo que iba la escena anterior. También se olvidan de establecer personajes. Se olvida de estilos, pasando de un estilo shaking cámara constantemente durante un rato al principio. A cámaras estabilizadas al siguiente. Es decir, hay más incertidumbre e inestabilidad con el crío llendo al cole o los dos imbéciles follando entre su biblioteca de libros de infertilidad. Que cuando el crío se vuelve malo y destruye gente porquesi.
Se olvidan de que existen personajes.
Se olvidan de los foreshadowings que van creando.
Y entiendo que la peli es de presupuesto medio, pero leñe! Los efectos son de un cutrerio que espanta, hay cromas malévolos y cuando el crío usa sus poderes parece que estas viendo los Looney Tunes.
Por no hablar de los transfocos digitales, que desdoblan el espacio tiempo.
No es lo peor que me he echado en cara, aunque seguramente sea lo más imbécil que he visto en el año.


















