Es decir, todo se siente como muy previsible en el sentido de es casi el mismo esquema (con tus variaciones personales) que todos tenemos para la saga final. Casi como una serie de pasos de cosas que deben darse de cierta manera. Oda, con sus imperfecciones, siempre ha tendido a ofrecer una historia que va más allá de nuestra imaginación, lo que en cierto modo resulta estimulante, así que deseo con fuerza que la saga final no sea la excepción.
Eso sí, todos vamos a atinar en algunas cosas, y tú de por sí tienes gran fama y ojo al haber atinado con Egghead. Pero de verdad, ojalá y el 90% de nuestras teorías tan previsibles no se cumplan XD. Aunque, entiendo que este tema es como un juego, más para teorizar por puro placer que para tomarnos las cosas muy enserio.
Por cierto, tengo que reconocer algo que sí me encantó de todo tu planteamiento: terminar la guerra de forma pacífica. Sí, sería algo deconcertante, pero bien ejecutado podría romper varios clichés y dejar un mensaje antibélico muy potente. Ya hemos tenido muchos arcos de guerra así que no me quejaría si al final no todo termina con una super guerra final (tipo grito de Vivi en Alabasta). Además, siento que Oda se complicaría mucho haciendo una guerra el triple de densa y compleja de la que acabamos de tener recién en Wano. También sería otra forma de romper las expectativas de todo el mundo (sabiéndolo hacer, repito, porque las promesas de esta guerra están desde Marineford y es peligroso jugar con ello). Y añado algo personal: para mí, todo lo que sea no terminar como nos spoileo el Harley —todos contra Imu gigante— es ganancia.
También creo que es lo mejor dividir todo en pequeños arcos, en vez de juntarlo todo en uno sólo. De hecho, supongo que este podría ser el esquema que esta aplicando Oda actualmente. Recordemos por ejemplo, que la saga final ya ha comenzado. Oda tomó un mes para planificarlo todo, y a armado el rompecabezas por partes: (Egghead, Elbaph, ¿Lodestar?). Si sigue este esquema puede abarcarlo todo por partes para no colapsar. Oda quizás no pueda controlar el tiempo que le tomará hacerlo todo, pero sí puede diseñar la distribución que no le requiera morir en el camino.Crackhead Ravioli escribió: ↑Vie Mar 27, 2026 10:18 pmPor todo esto es por lo que visualizo mejor una dosificación o "partición-en-tres" de la Guerra Final entre Elbaf (Imu), Hachinosu (Teach) y New Marineford (Akainu). El coloso narrativo que ha construido Oda acabaría en desastre si quisiera cerrarlo todo en un mismo arco, mientras que dividiéndolo en tres arcos donde vayan gastándose progresivamente y sin eclipsarse mutuamente las diferentes temáticas (Dioses en Elbaf / Yonkous en Hachinosu / Sociedad-Estado-Geografía en New Marineford y Red Line)... Sería más eficiente.
Lo único que me rechina es que Teach no fuera a conocer a Imu, ni enfrentarlo, ni aliarse con él, si éste cayera definitivamente en Elbaf. Eso es algo que podría justificar su presencia más adelante.
Oda ha dicho que hay ideas que descarta, modifica o simplemente no encuentra espacio narrativo para ejecutarlas. Pienso que Weevil es una de esas ideas. Un enemigo pensado para ser clave en algún enfrentamiento contra Luffy o Teach, pero que se quedó sin un espacio donde Oda lo pudiese implantar correctamente. Ojo: quizás me equivoque porque la serie no ha terminado, pero apostaría que tendrá un rol mucho más anecdótico para el cual fue diseñado en un principio.
También he pensado que cada vez que Oda termina un arco muy largo (Dressrosa, Whole Cake, Wano) tiene que modificar un poco su calendario editorial y el guión general de la historia. Por ejemplo, Barbanegra atacó Baltigo durante Dressrosa, pero siento que para cuando Oda terminó este arco, habían pasado casi 4 años (probablemente tenía planificado desarrollarlo en 2) por lo que tuvo que modificar/cerrar/descartar esa trama entre Teach y los revolucionarios. No siempre ocurre esto, hay otras tramas que son esenciales y no nunca son abandonadas, por ejemplo: Fujitora habla de la abolición del Ouka Shichibukai en el capítulo 736, y es una trama que aunque lenta y a cuenta gotas, tiene su conclusión. Lo mismo la muerte de Cobra, o la misión de Sabo.
Luego también tenemos conceptos que se ve van mutando con el tiempo. Todo el mural Birka y la ciudad pérdida de Skypiea, que puede ser lo que hoy conocemos como Harley. Pasando de iconografía precolombina a una nórdica.
Pero volviendo al tema. Oda abre muchas tramas que parece se ha visto a cerrar de manera apresurada/forzada o directamente olvidadas porque la magnitud del manga se ha vuelto colosal y ya no le queda tiempo para cerrarlo todo con el nivel de detalle o profundidad que probablemente le hubiese gustado.
Alguien aquí podría decir que Oda pudo haberse evitado esto si simplemente hubiese ido más al grano, con arcos más cortos, menos personajes, menos “relleno”, menos persecuciones, etc. Pero como Oda ha dicho en varias ocasiones, simplemente es un navegante dentro de su propia historia. O lo que es lo mismo: como todo mangaka puede planificar los arcos, más no el detalle de cada capítulo y la duración final de una saga. Esto no quita, evidentemente, que Oda pudo haberse gestionado mucho mejor las cosas, porque ahora toda su historia esta resintiendo y pagando las consecuencias de haberse quedado sin tiempo ni espacio. Una pena, pero sólo nos queda tener fe y desearle fuerzas y ánimo para que pueda darle a la obra quizás no el cierre más redondo, pero sí uno a la altura.


















