Ahora sí te entiendo mejor y llevas razón en que esto no es un simple añadido temático del estilo “Thriller Bark” o “Skypiea”. Todo lo que Oda meta ahí repercute sobre la estructura global de la obra y sobre cómo se reinterpretan los últimos 1000 capítulos. Pero, donde no lo veo tan claro es en ligar directamente la temática demoníaca con un “sacrificio de coherencia”. Para mí no es el concepto lo que genera tensiones, sino la ejecución. Porque que Imu o los Caballeros tengan poderes rotos no implica automáticamente que “debieron usarlos antes”, dado que eso depende de condiciones, limitaciones, costes, contexto, o incluso de si esos poderes han estado en activo —como se nos están presentando aquí— desde siempre. Y Oda aquí todavía no ha explicado nada de eso.Dofla_372 escribió: ↑Sab Nov 29, 2025 1:24 pmYa, pero Esmir, esas que comentas se quedaron en sus respectivas sagas, porque son añadidos que no impactan en el hilo de la historia principal. Pero lo de que el jefe del Gobierno Mundial sea un Lucifer y que los soldados especiales de dicho Gobierno sean un tanto inmortales sí que se meten en ese contexto histórico y provocan que se cuestione el comportamiento del propio Gobierno en los 1000 capítulos anteriores. Lo de que tenga tridente sí que cae a gustos, pero los poderes que tiene y demás que ha demostrado sí que requiere que Oda dé explicaciones, porque repercute en la propia coherencia de la serie. (Y seguramente sea por eso por lo que me disgustan, más allá de que me parezcan ideas reguleras. Sacrificas coherencia en pos de meter un demonio con tridente que puede convertir enemigos en otros demonios con tridente, por poner un ejemplo.)
Que siempre se puede decir que los del Gobierno son estúpidos y súper-confiados. Pero es una pena porque antes de todo esto, el Gobierno siempre había parecido muy competente.
Así que entiendo que tu preocupación y malestar viene de la retroactividad. Si un antagonista central es demasiado poderoso, reescribe todo hacia atrás y hace que el Gobierno parezca incoherente o idiota. Ese miedo es legítimo, y también lo comparto. Pero también es un juicio que se adelanta a información que todavía no tenemos. Es decir, estamos evaluando la coherencia con datos parciales. Por eso, para mí la estética demoníaca o el tridente no son el problema central; el problema es qué explicación dé Oda para encajar estos poderes dentro del marco previo. Si la explicación es pobre, coincidiré 100% contigo. Si es sólida, el concepto en sí deja de ser un obstáculo, algo que ya lo es de por sí, debido a que el peso reposa en su ejecución.






















