No volveré a hacer un análisis tan extenso sobre la situación del cocinero porque lo hice hace unos días en el tema del capítulo de la semana pasada. De todas formas, lo dejo aquí para apoyar lo que diré a continuación.
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Bennettson escribió:No me he leído todo lo que aquí hay escrito, locura sería, pero veo que se siguen discutiendo los actos de Sanji. He decidido, de este modo, ofrecer mi punto de vista, que bien puede ser totalmente erróneo, no sería la primera vez en mi vida que no leo una situación correctamente.
Es cierto que todos sabemos que Luffy no se iba a rendir, que no se iba a tragar la actuación de Sanji y que iba a hacer lo posible para rescatarlo. Y tengo claro que el propio Sanji lo sabe. ¿Por qué actuar así entonces?
Lo primero que quiso fue dejarlos en Zou asegurándoles que volvería, sabiendo que no sería así. Tuvo que pensar rápido en semejante situación y fue lo único que pudo hacer.
Una vez vio llegar a Luffy y Nami cuando se dirigía al castillo con el resto de los Vinsmoke, Sanji iba a perder sus manos, el Baratie y posiblemente a sus nakamas si estos llegasen a enfrentarse contra Big Mom. No creo que le preocupase su familia, sino las consecuencias que habría traído el estropear los planes de la Yonkou. Sanji conoce a su capitán, lo dejó claro a lo largo de todo este tiempo y sino siempre estará Enies Lobby para refrescarle la memoria. Es por ello que considero que su actuación para hacerle creer que los había estado engañando era un acto de desesperación para salvar la vida a todas las personas que le importan. Tuvo que actuar rápido para intentar salvarlos y hacerles creer que no era la persona que ellos pensaban era la mejor solución, por eso llegó a utilizar incluso el Dible Jambe en la batalla contra el capitán. Y por supuesto que Luffy no se lo creyó, pero Nami sí cayó en el engaño, aunque fuese solo por un instante (que, creo yo, fue bastante más que eso).
Con la navegante convencida de que Sanji es un montón de basura, las esperanzas del cocinero recaerían en que esta hiciese entrar en razón a Luffy y lo sacase de allí. Nami siempre ha tenido una gran influencia en Luffy, me atrevería a decir que es la que más. Con esta posibilidad abierta, Sanji decidió cambiar el chip, quedándole el consuelo de que, aunque él nunca más fuese a ser feliz, al menos la gente a la que quiere viviría, así que hizo el trato con la Yonkou y se aferró a la única esperanza que parecía quedarle, Pudding. Pero todo salió mal.
Descubrió el secreto, se lo contó a Reiju y averiguó que sus manos estaban a salvo. Pero esto seguía sin ser suficiente. El Baratie sigue en peligro y no puede hacer nada para evitarlo, por mucho que Luffy esté dispuesto a volver hasta el East Blue para salvar a Zeff y a los demás: misión imposible.
Y llegamos al punto actual, en el que Sanji se da cuenta de que debe seguir luchando, de que no debe rendirse, porque no hay esperanza posible. Todos las medidas desesperadas que se vio obligado a tomar para intentar salvarlos a todos no iban a funcionar y él no está dispuesto a ver sufrir a los suyos. El trozo de carne que cogió Bobbin fue un símbolo, una metáfora de todo a lo que estaba renunciando, de la mancillación hacia el nombre de su capitán y todos sus nakamas: no va a permitir que nadie los toque (o al menos así lo entiendo yo). Así que se puso en pie y fue a por Luffy, corrió hacia la vida que le gusta, hacia su vida. Ahora solo nos queda esperar a ver qué pasa.
Y sé que es muy probable que no compartáis mi opinión, pero lo entiendo perfectamente. Cada uno tiene una visión propia de los acontecimientos, una percepción diferente de todo lo que está pasando. La mía es que Sanji ha estado llevando a cabo una serie de actos completamente desesperados para protegerlos a todos. Era esa su única opción para intentar salvar el Baratie y a sus nakamas. Lo podéis culpar por ello, podéis decir que no se merece la confianza de Luffy, que no conoce a su capitán o cualquier cosa que se os ocurra, pero en una situación en la que tu sacrificio podría salvar a todas las personas que quieres, la clara decisión sería intentar alejarlos, aún sabiendo que es algo prácticamente imposible.
Sanji siempre ha sido mi favorito y quizás sea eso lo que no me deje ver las cosas claras, pero no lo veo así. Cuando un personaje que me gusta hace algo mal soy capaz de admitirlo, pero lo que aquí he expresado es lo que yo entiendo, lo que yo creo verdad. De todas formas, doy gracias a Oda por esta saga dedicada al cocinero, pues lo veo ahora como un personaje mucho más completo y me gusta incluso más de lo que ya me gustaba. No creo que haya nunca un personaje que me llegue a gustar más que él (y que Robin, los tengo ahí a la par).
Sanji por fin ha explicado por qué no se pude marchar, algo que a mi parecer era bastante obvio, aunque muchos parecían no verlo
o no querer hacerlo. La única "novedad", por llamarla de alguna forma, es el hecho de no creerse digno de volver al barco por haber pegado a Luffy. Y es que creo que desde este punto es más fácil llegar a lo que Sanji estaba pensando cuando esa pelea tuvo lugar. Si bien es cierto que sigo pensando que fue todo un acto de desesperación para alejar a Luffy y Nami y mantenerlos a salvo, pienso que podemos remontarnos a Water 7. Fue aquí donde Usopp se enfrentó a Luffy y, tras Enies Lobby y todo el drama, se decidió que a partir de entonces el que desafiara al capitán no podría volver al barco así como así. Establezco yo aquí una posible conexión con lo que Sanji pudo pensar a la hora de golpear a Luffy, es decir, si lo desafía, si lo golpea, oficialmente se está revelando, lo que quiere decir que ya no sería un Mugiwara y, por consiguiente, ya no tendrían que arriesgar sus vidas para salvarlo.
No digo con esto que Luffy fuese a caer en la trampa, es obvio que no; son situaciones distintas. Como decía, poco tiempo para pensar y la necesidad de actuar rápido. Sanji tiene las manos atadas, las tuvo literalmente incluso, y no puede hacer nada sin que alguien salga herido, así que intenta evitar que más gente se vea involucrada, aunque no le salga bien.
Respecto a salvar a los Vinsmoke, y dejando a Reiju de lado, que sigue siendo la principal razón por la que Sanji quiere salvarlos, de eso no tengo duda, no debemos olvidar las palabras de esta respecto a las modificaciones genéticas de Sanji. Sí que suena exagerado y quizás Oda haya patinado un poco aquí, pero también es cierto que es un rasgo que hemos visto desde el principio de la serie cuando apareció Gin. Es contradictorio teniendo en cuenta la actitud con Sanji hacia algunas personas, pero es verdad que nunca mató a nadie y, si lo pensamos bien, incluso en el combate contra Bon Clay se puede ver esta faceta que señala Reiju. Sanji es un borde, un bruto, muy competitivo, pero siempre ha dejado ver esa bondad a la que ahora se hace una clara mención. Sigue siendo algo bastante ambiguo, pero creo que es la justificación que utiliza Oda para las acciones de Sanji respecto a su familia.
Quiero señalar también que el hecho de que querer impedir que los maten no significa que, tras ello, les vaya a dejar seguir con sus sucios negocios. Seguramente algo ideará, o Reiju, no me atrevo a indicar cual de los dos, o si será entre los dos incluso, pero algo se ideará para intentar acabar con ese reinado del terror. Al menos eso espero.
No tengo mucho más que decir sobre el tema de Zeff que lo que ya comenté la semana pasada y lo que viene indicado en el propio manga, por lo que me limitaré a señalar, una vez más, que Sanji no se va a marchar de Whole Cake si sabe que algo le pasará a él o a alguno de los cocineros. Se le pueden criticar muchas cosas, pero que se critique este hecho me parece inconcebible, estando completamente justificado.
Y ya para poner punto y final a esto, que siempre me alargo más de lo que pretendo, hablar del regreso de Mr. Prince. Hasta ahora Sanji se había intentado mantener solo, dispuesto a morir para que nadie saliese herido por su culpa. Le salió mal y ya no está solo, tiene a Luffy. Debo señalar que se me hace extraña esa especie de distinción entre Mr. Prince y Sanji que algunos evocan, no sé si consciente o inconscientemente. El caso es que Mr. Prince es Sanji y Sanji nunca dejará de ser Sanji. A veces los lectores parecen olvidar todo lo que engloba la situación de un personaje en un momento dado y las consecuencias que cualquiera de sus actos podría provocar. Sanji estaba atrapado, solo, sin ninguna salida que no acabase con la muerte de Zeff, Reiju o cualquier otro. Ahora ya no está en esa situación, el abanico de posibilidades se ha abierto un poco más.
Hasta ahora me parecía un error exigir una serie de actos que, en caso de llevar a cabo, acabarían en desgracia; no obstante, espero que Oda aproveche las capacidades del personaje ahora que este tiene un poco más de cuerda de la que tirar.